
¿Qué es el Gamma Knife Perfexion TM?
El gamma-Knife es el equipo de radiocirugía con mayor precisión existente y el que menos radiación dispersa produce en el cerebro al rededor del sitio que queremos tratar así como en el resto del organismo.
En total, hasta ese momento se han tratado alrededor de 700.000 pacientes en el mundo con radiocirugía con Gamma Knife. La altísima precisión que se logra con el Gamma Knife Perfexion se traduce en un menor riesgo de que el paciente reciba radiación en tejido sano ó de que no reciba suficiente radiación en el área del tumor. Además en la radiocirugía con Gamma Knife, se realiza el procedimiento en una única sesión, evitando que el paciente tenga que regresar varias veces a tratarse, con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero.
¿Qué es la Radiocirugía?
La radiocirugía estereotáxica intracraneal (RC) es una modalidad de tratamiento neuroquirúrgico descrita en 1951 por Lars Leksell. Consiste en la aplicación de radiación ionizante (Rayos Gamma) sobre un volumen concreto y localizado espacialmente en el cerebro, de forma que se minimice la irradiación de los tejidos circundantes (sanos). La exactitud del procedimiento viene limitado actualmente por la naturaleza de las imágenes
que permiten la visualización del blanco y de las estructuras críticas que los rodean. En el supuesto de un volumen de irradiación de un solo isocentro, la distancia entre el centro radiológico y el geométrico debe ser inferior a 0.3 mm.
Se trata de un procedimiento ambulatorio, bajo anestesia local que no requiere incapacidad médica. El paciente podrá integrarse inmediatamente a su actividad diaria normal.
Planeación.
Para la planeación, se deberá hacer una localización estereotáctica (localizador especial en le cráneo) de la lesión mediante la realización de imágenes de resonancia magnética y/o Tomografía Computarizada. La determinación de los blancos se realiza con ayuda de equipos de diagnóstico adecuados para condiciones estereotáxicas, esto es, utilizando dispositivos sujetos firmemente al marco estereotáxico, de forma que al poder visualizar
ciertas marcas en las imágenes del paciente, se pueda determinar la posición de cualquier punto en el cerebro respecto al marco.
Aplicaciones establecidas.
Malformaciones arteriovenosas: Actualmente los índices de obliteración con la radiocirugía con Gamma Knife Perfexion alcanzan hasta un 80%. La radiocirugía permite cambiar la historia natural de ésta enfermedad. En pacientes que no han presentado hemorragia, la radiocirugía disminuye el riesgo de sangrado en un 54% (durante el “intervalo de latencia”) y en aquellos que si la han presentado, el riesgo puede disminuirse hasta en un 70% (1,9%/año). El seguimiento a 15 años de los pacientes tratados con Gamma Knife mostró una tasa de sangrado anual de 0,33%. El riesgo de complicaciones varía entre el 3–8 %. El 90% de los pacientes tiene una evolución clínica positiva. Hasta un 20% de los pacientes requieren una nueva sesión de radiocirugía. La seguridad del procedimiento con radiocirugía es mayor que con la cirugía abierta convencional, teniendo el paciente un riesgo menor de tener efectos secundarios indeseados y morbilidad asociada. La elevada eficacia, baja morbilidad y gran reproducibilidad de la Radiocirugía, la convierten en la primera opción terapéutica para las malformaciones vasculares cerebrales menores de 5cc que no han sangrado. La aplicación de tratamientos endovasculares y/o quirúrgicos adecuados incrementa la eficacia de la Radiocirugía en MAVs de mayor volumen y/o en aquellas que han sangrado.
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Neurinomas (Schawnomas): La radiocirugía con Gamma Knife ofrece un control del crecimiento del tumor a largo plazo del 97% y mínimos efectos secundarios: La incidencia de parálisis facial transitoria es menor al 1%, la probabilidad de preservar una audición funcional está alrededor de un 70% y la alteración del nervio trigémino (parestesia o adormecimiento en cara) es menor al 4%. La lesión del nervio intermediario (ojo seco) no mayor del 15% (muy inferior a cirugía abierta) En resumen, El tratamiento ofrece un excelente control tumoral a largo plazo, con mínimos efectos adversos. Claramente se ha explicado que la idea básica no es destruir el tumor sino estabilizarlo; en realidad un 40% de casos el tumor reduce su tamaño en mayor o menor grado. Con alguna frecuencia se puede observar un “crecimiento” del tumor en las imágenes post-tratamiento hasta en un 20% de casos a partir del 6° mes por cambios radiobiológicos, casi siempre en forma asintomática y que mejora en el curso de los siguientes 12-36 meses y no supone falla en el tratamiento, sin embargo, en un 3% de casos el tumor no logra controlarse requiriendo un nuevo procedimiento con radiocirugía o cirugía convencional. La seguridad del procedimiento con radiocirugía es mayor que con la cirugía abierta convencional, teniendo el paciente un riesgo menor de tener efectos secundarios indeseados y morbilidad asociada, las cifras de la morbilidad de la cirugía abierta, en manos expertas son: probabilidad de lesión del nervio facial 30-40%, probabilidad de preservar la audición funcional es de un 10% y la alteración del nervio trigémino es de un 5-10%, además existen otros riesgos como la hemorragia, infección y fístula de líquido cefalorraquídeo, los cuales son del 10%, y los pacientes deben permanecer hospitalizados en UCI , y luego en clínica entre 2 y 8 días.


Neuralgia del trigémino: La cirugía convencional permite un mayor porcentaje de curación inmedita hasta del 95% y una recidiva de un 15-20%. Las cifras para radiocirugía son menor éxito incial y mayor porcentaje de recidivas. Para este tipo de tratamiento es muy importante que Ud. esté enterado de las posibilidades, pros y contras del mismo. La mejoría inicial puede ser inmediata (de horas, días, pero en unos pocos casos pueden tardarse hasta 6 meses) hasta en un 92% de casos. En promedio hay que esperar unos 15 a 30 días; sin embargo, un 30% de casos de los pacientes pueden tener recurrencia (nuevos síntomas) , a medida que pasa el tiempo; generalmente ocurre entre 1 a 15 meses después del procedimiento (con una media de 8 meses pero puede ser hasta 6 años). La posibilidad de mejoría total o importante a 3 años es de 70 a 83%). Por lo menos 58/83 pueden dejar de todas sus medicaciones. A 5 años puede disminuir a 50-60%. Un 12% de pacientes pueden presentar alteraciones, generalmente moderadas, en la sensibilidad de la cara, casi siempre adormecimiento (sensación de anestesia) en la cara , más frecuente aumento de la sensibilidad de la misma, otras menos de disminución que casi siempre mejoran lentamente con el tiempo (no siempre es así). Esta complicación suele suceder en forma tardía 12- 30 meses después (promedio 12 meses). Sin embargo las personas que presentan “adormecimiento” en cara parece ser la que más responden y tiene menos probabilidades de recaída. En algún caso (raro) esta sensación, que aunque es poco frecuente, pude ser muy molesta.
Ocasionalmente algún paciente puede presentar anestesia en la córnea (riesgo de úlcera) o sequedad en ojo. Se ha reportado empeoramiento del dolor en forma temporal en el siguiente mes al procedimiento en algunos casos. Nunca en forma permanente. Los pacientes que han sido sometidos a otros procedimientos previos: Cirugía decompresiva, termocoagulación, balón, inyección de sustancias para quemar, etc., tienen menor posibilidad de mejoría, mayor probabilidad de recurrencia y complicaciones.
Lo mismo sucede en personas con algunas enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple los cuales sólo pueden esperar una mejoría máxima del 57%. Algo parecido ocurre cuando el dolor del trigémino no es típico a hay alteración en la sensibilidad de la cara y, a veces, cuando la enfermedad lleva mucho tiempo. Pacientes de sexo femenino y aquellos con dolor en lado izq tienen menos probabilidad de buena mejoría. En caso de falla puede recurrirse nuevamente a medicación, la radiocirugía puede repetirse sin mayor problema o someterse a un procedimiento quirúrgico percutáneo o abierto. La seguridad del procedimiento con radiocirugía es mayor que con la cirugía abierta convencional (moratalidad 1%) , teniendo el paciente un riesgo menor de tener efectos secundarios indeseados y morbilidad asociada.